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La tristeza de la Vía Láctea

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Van a quedarme muchas cosas que decirte, pero esta despedida es imperfecta las despedidas nunca son perfectas y siempre son tristes. Andrés Lewin Tengo que decir que no había escuchado a Andrés Lewin hasta que descubrí  Iluminados , la primera canción de La tristeza de la Vía Láctea . Tal vez por eso ha sido tan extraño y me ha afectado tanto el hecho de encontrar a alguien con una sensibilidad tan especial y darme cuenta de que ya se ha ido. Lewin falleció este enero a los 37 años, dos meses antes de poder presentar este disco. Escuché el disco entero esa noche y después tres canciones en bucle: Iluminados ,  After the war  y  Una vuelta del Halley . La cita que abre esta entrada es de la primera, la canción que inicia el disco y gracias a la que estoy escribiendo estas líneas. Voy a dejar al final una interpretación de Conchita en la promoción de un concierto que realizaron muchos de sus amigos músicos, para ponerle voz a la presentación d...

La última comunión de san José de Calasanz

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Francisco de Goya: La última comunión de san José de Calasanz (1819) Óleo sobre lienzo. 250 x 180 cm. Museo Calasancio de los Padres Escolapios, Madrid Dios nos ha distinguido entre otros, de lo que damos gracias al que todo lo puede. Carta de Goya a su amigo Zapater (25 de abril, 1787) La simpatía de Francisco de Goya con las ideas de progreso e ilustración que llegaban de Francia, además de la fuerte crítica a la sociedad de su tiempo en su serie Los caprichos han provocado que se le tenga por un hombre poco creyente. Sin embargo su correspondencia personal indica todo lo contrario, expresiones y términos nos lo presentan como una persona profundamente religiosa. En esta obra, realizada nueve años antes de su fallecimiento, logra transmitir ese sentimiento de espiritualidad. Nos presenta a José de Calasanz asistiendo a la que sería su última misa, recibiendo el cuerpo de Cristo con un rostro cansado pero apacible, sin miedo a una muerte que sentía próxim...

La pesca milagrosa

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Konrad Witz: La pesca milagrosa (1444) Óleo sobre tabla, 132 x 154 cm. Museo de Arte y de Historia, Ginebra En la primera mitad del siglo XV, artistas italianos y flamencos devolvieron el naturalismo a la pintura. Continuaron el camino que iniciara Giotto desde el simbolismo medieval a la representación más fiel posible de la realidad. Después de la resurrección de Cristo, la escena nos muestra la tercera aparición de Jesús a sus discípulos en el lago Tiberiades, donde según nos cuenta san Juan en su evangelio algunos de los apóstoles y sus compañeros salieron a pescar con escaso éxito. Al amanecer, vislumbraron a un hombre de pie en la orilla que les dijo que echasen las redes al lado derecho de la barca; al hacer esto volvieron tan llenas de peces que ni siquiera pudieron recogerlas. En ese momento el discípulo amado reconoció al Señor, y Pedro, al oír esto, cubrió su desnudez con un vestido y se arrojó al mar a su encuentro. Konrad Witz quiso hacer reconocible el ...

Lamentación sobre Cristo muerto

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Giotto: Lamentación sobre Cristo muerto (h. 1305-1306) Fresco, 200 x 185 cm. Capilla Scrovegni, Padua Giotto di Bondone encabeza la transición de la pintura de finales del Gótico al Renacimiento. Es el máximo representante de la escuela de Florencia, caracterizada por buscar un mayor realismo y distanciarse de la estética bizantina dominante en la época. En la obra vemos el instante posterior al descendimiento de la cruz, con Cristo rodeado por algunos de sus seguidores y san Juan Evangelista en el centro de la composición. La Virgen llora sobre su rostro y María Magdalena lo hace a sus pies. En el extremo derecho están Nicodemo y José de Arimatea, dueño del sepulcro donde sería enterrado. El pintor florentino comienza a lograr avances en la perspectiva, en el naturalismo y la emoción de los personajes. Si nos fijamos podemos sentir el aire que hay entre ellos, la corporeidad de las figuras, sus expresiones de dolor y de tristeza. Incluso los ángeles se ven afectad...

El puente de Trinquetaille

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Vincent van Gogh: El puente de Trinquetaille (1888) Óleo sobre lienzo. Colección Joseph Hackmey, Israel Yo no tengo la culpa de que mis cuadros no se vendan.  Pero llegará el día en que la gente reconozca  que valen más que el dinero que costaron  los colores para pintarlos.   Vincent van Gogh Atardece bajo la sombra del puente en el pequeño barrio francés de Trinquetaille, desde el muelle varias personas observan como los barcos de vela se deslizan sobre las templadas aguas del río. En el fondo del lienzo la lejanía del puente nos hace evocar el tránsito de las figuras y de algún coche de caballos, recortados en la penumbra por la luz amarilla de finales de la tarde. A lo largo del paseo, entre farolas aun sin prender, se respira entre los caminantes la calma que precede a la noche. Todo está hecho, ya nada importa hoy. Nosotros tenemos también esa sensación. Salvo quizá por una pequeña niña que parece perdida y se tapa el rostro con una man...